El pulso es el número de latidos cardíacos por minuto.
Frecuencia cardíaca; ritmo cardíaco; latidos del corazón
El pulso se mide en la muñeca, el cuello, la sien, la ingle, detrás de las rodillas o en la parte alta del pie. En estas áreas, una arteria pasa cerca de la piel.
Para medir el pulso en la muñeca, se colocan los dedos índice y medio sobre la parte anterior de la muñeca opuesta debajo de la base del pulgar y se presiona firmemente con los dedos extendidos hasta que se sienta el pulso. Para medir el pulso en el cuello, se colocan los dedos índice y medio al lado de la manzana de Adán en la depresión ligera y suave y se presiona firmemente hasta que se localiza el pulso.
Una vez que se encuentra el pulso, se cuentan los latidos durante un minuto completo o durante 30 segundos y se multiplica por dos para obtener la suma total de latidos por minuto.
Si se va a determinar la frecuencia cardíaca en reposo, el paciente debe haber descansado por lo menos diez minutos. La frecuencia cardíaca durante el ejercicio se obtiene mientras la persona esté realizando tales actividades.
Una presión leve ocasionada por los dedos.
La medición del pulso puede proporcionar información importante acerca de la salud de una persona y cualquier desviación de la frecuencia cardíaca normal puede ser indicio de una condición médica. El pulso rápido puede ser un signo de la presencia de una infección o deshidratación. En situaciones de emergencia, la frecuencia del pulso puede ayudar a determinar si el corazón del paciente está bombeando.
La medición del pulso tiene además otros usos. Durante el ejercicio o inmediatamente después, la frecuencia del pulso puede suministrar información sobre el estado atlético y de salud de la persona.
Para la frecuencia cardíaca en reposo:
La frecuencia cardíaca en reposo consistentemente alta (taquicardia) puede ser indicio de un problema y se debe consultar al médico. También se debe consultar con el médico si dicha frecuencia cardíaca en reposo está por debajo de los valores normales (bradicardia).
Así mismo, se debe hablar con el médico si el pulso es muy fuerte (pulso saltón) y dura más allá de unos cuantos minutos. Un pulso irregular también puede indicar un problema (ver sensaciones de latidos cardíacos ).