Los exámenes de sangre para los virus de la hepatitis detectan la presencia de anticuerpos contra los virus que causan hepatitis A, hepatitis B o hepatitis C. Las pruebas analíticas se pueden utilizar para examinar muestras de sangre para más de un tipo de virus de la hepatitis al mismo tiempo.
Nota: la hepatitis D sólo causa enfermedad cuando está presente la hepatitis B y no se revisa de manera rutinaria en una serie de pruebas analíticas para anticuerpos de la hepatitis.
Prueba de anticuerpos para la hepatitis A; Prueba de anticuerpos para la hepatitis B; Prueba de anticuerpos para la hepatitis C; Prueba de anticuerpos para la hepatitis D
Típicamente, la sangre se extrae de una vena, usualmente de la parte interior del codo o del dorso de la mano. El sitio de punción se limpia con un antiséptico. El médico coloca una banda elástica alrededor de la parte superior del brazo con el fin de aplicar presión en el área y hacer que la vena se llene de sangre.
Luego, el médico introduce suavemente una aguja en la vena y recoge la sangre en un frasco hermético o en un tubo adherido a la aguja. La banda elástica se retira del brazo. Una vez que se ha recogido la muestra de sangre, se retira la aguja y se cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.
En bebés o en niños pequeños, se puede utilizar un instrumento puntiagudo llamado lanceta para punzar la piel y hacerla sangrar. La sangre se recoge en un tubo pequeño de vidrio llamado pipeta, en un portaobjetos o en una tira reactiva. Finalmente, se puede colocar un vendaje sobre el área si hay algún sangrado.
No se necesita ninguna preparación especial.
Cuando se inserta la aguja para extraer la sangre, algunas personas sienten un dolor moderado, mientras que otras sólo sienten un pinchazo o una sensación de picadura. Posteriormente, puede haber algo de sensación pulsátil.
El médico puede ordenar este examen si la persona tiene signos de hepatitis.
Otras afecciones bajo las cuales se puede llevar a cabo el examen son:
Lo normal es la ausencia de anticuerpos (un examen negativo).
Los rangos de los valores normales pueden variar ligeramente entre diferentes laboratorios. La persona debe hablar con el médico acerca del significado de los resultados específicos de su examen.
Los exámenes de serología (sangre) detectan la presencia de anticuerpos contra cada uno de los virus de la hepatitis. Los anticuerpos IgM elevados indican una hepatitis aguda, mientras que los anticuerpos IgG elevados sugieren la presencia de una hepatitis crónica.
Los exámenes positivos pueden indicar:
Las venas y arterias varían de tamaño de un paciente otro y de un lado del cuerpo a otro, razón por la cual obtener una muestra de sangre de algunas personas puede resultar más difícil que de otras.
Otros riesgos asociados con la extracción de sangre son leves, pero pueden ser: