Son un grupo de exámenes que miden la eficiencia de los pulmones para tomar y libera aire, al igual que su eficiencia para llevar el oxígeno a la sangre.
Espirometría; Espirograma; Pruebas funcionales respiratorias
En una prueba de espirometría, la persona respira dentro de una boquilla que está conectada a un instrumento llamado espirómetro, el cual registra la cantidad y frecuencia de aire inspirado y espirado durante un período de tiempo.
Para algunas de las mediciones del examen, la persona respira de manera normal y calmada. Otros exámenes requieren una inhalación o exhalación forzada después de una respiración profunda.
La medición del volumen pulmonar se puede realizar de dos maneras:
Para medir la capacidad de difusión, la persona respira un gas inofensivo durante un tiempo muy corto, a menudo solo una respiración; luego, se mide la concentración del gas en el aire exhalado. La diferencia en la cantidad de gas inhalado y exhalado puede ayudar a calcular qué tan rápido puede viajar este gas de los pulmones a la sangre.
No se deben ingerir alimentos pesados ni fumar durante 4 a 6 horas antes del examen. Al paciente se le darán instrucciones específicas si necesita suspender el uso de medicamentos broncodilatadores o para inhaladores. Es posible que la persona tenga que inhalar un medicamento antes del procedimiento.
Debido a que el examen involucra algo de respiración rápida y forzada, es posible que se experimente un cierto grado de dificultad respiratoria o mareo temporal. La persona respira a través de una boquilla bien ajustada y se le colocarán pinzas nasales.
Las pruebas de la función pulmonar se hacen para:
También se pueden realizar para:
La espirometría mide el flujo de aire. Al medir qué tanto aire exhala la persona y con qué rapidez lo hace, la espirometría puede evaluar un amplio rango de enfermedades pulmonares.
El volumen pulmonar mide la cantidad de aire en los pulmones sin soplar con fuerza. Algunas enfermedades pulmonares, como el enfisema y la bronquitis crónica, pueden hacer que los pulmones contengan demasiado aire. Otras enfermedades pulmonares, como la fibrosis pulmonar y la asbestosis) producen cicatrización en los pulmones y los hacen más pequeños, de manera que contienen muy poco aire.
La evaluación de la capacidad de difusión (llamada también DLCO) le permite al médico calcular la eficiencia con la que los pulmones llevan el oxígeno del aire al torrente sanguíneo.
Los valores normales se basan en la edad, la talla, la raza y el sexo. Los resultados se expresan como un porcentaje. Por lo general, un valor se considera anormal si es menos del 80% del valor esperado.
Los rangos de los valores normales pueden variar ligeramente entre diferentes laboratorios. La persona debe hablar con el médico acerca del significado de los resultados específicos de su examen.
Los resultados anormales generalmente significan que la persona puede tener alguna enfermedad pulmonar o torácica.
Para la mayoría de las personas, el riesgo es mínimo. Existe un leve riesgo de atelectasia pulmonar en personas que presentan un cierto tipo de enfermedad pulmonar. Este examen no se le debe practicar a una persona que haya tenido un ataque cardíaco recientemente o que presente otros tipos de cardiopatía.
La cooperación del paciente mientras se lleva a cabo el examen es crucial en la obtención de resultados precisos. Un mal sellado alrededor de la boquilla del espirómetro puede ocasionar malos resultados que no se puedan interpretar. No se debe fumar antes del examen.
El riesgo es mínimo para la mayoría de las personas. Existe un pequeño riesgo de colapso pulmonar en personas con un cierto tipo de enfermedad pulmonar. El examen no se le debe administrar a una persona que haya experimentado un ataque cardíaco reciente o que tenga otros ciertos tipos de enfermedad cardíaca.