Es una enfermedad inflamatoria que se puede presentar después de una infección con bacterias estreptococos (como la faringitis estreptocócica o la escarlatina). La enfermedad puede afectar el corazón, las articulaciones, la piel y el cerebro.
Fiebre reumática aguda
La fiebre reumática es común a nivel mundial y es responsable de muchos casos de daño en las válvulas cardíacas. Aunque se ha vuelto de lejos mucho menos común en los Estados Unidos desde comienzos del siglo XX, ha habido unos cuantos brotes desde los años 80.
La fiebre reumática afecta principalmente a los niños entre los 6 y 15 años de edad y se desarrolla aproximadamente 20 días después de una faringitis estreptocócica o de escarlatina. En hasta un tercio de los casos, la infección por estreptococos que causó la fiebre reumática puede no haber tenido ningún síntoma.
Alrededor del 3% de las personas con infecciones causadas por estreptococos y sin tratamiento desarrollan fiebre reumática. Es probable que las personas que tuvieron un episodio de fiebre reumática presenten reagudizaciones con infecciones repetitivas por estreptococos.
Debido a que esta enfermedad tiene diferentes formas, no existe un examen específico para diagnosticarla de manera contundente. El médico puede llevar a cabo un examen cuidadoso que abarca sonidos cardíacos, piel y articulaciones.
El médico también puede efectuar un electrocardiograma mientras realiza la evaluación cardíaca.
Se pueden tomar muestras de sangre para verificar la presencia de infecciones recurrentes por estreptococos (como un examen de antiestreptolisina O), conteos sanguíneos completos y tasa de sedimentación (ESR, por sus siglas en inglés).
Para ayudar estandarizar el diagnóstico de la fiebre reumática, se han desarrollado algunos criterios mayores y menores. El hecho de encajar dentro de dichos criterios, al igual que tener evidencia de una infección reciente por estreptococos pueden ayudar a confirmar un diagnóstico de fiebre reumática.
Algunos de los criterios mayores para el diagnóstico son:
Entre los criterios menores están: fiebre, artralgia, tasa elevada de sedimentación de eritrocitos y otros hallazgos de laboratorio.
El diagnóstico de fiebre reumática se da si la persona satisface dos criterios mayores, o uno mayor y dos menores, al igual que si muestra signos de que ha tenido una infección previa por estreptococos.
Los medicamentos antinflamatorios, como la aspirina o los corticosteroides, reducen la inflamación para ayudar a manejar la fiebre reumática aguda.
Las personas que dan positivo para faringitis estreptocócica también deben recibir tratamiento con antibióticos. Es posible que la persona tenga que tomar dosis bajas de antibióticos, como penicilina, zulfadiazina o eritromicina, durante un período prolongado para evitar el retorno de la enfermedad.
La recurrencia de la fiebre reumática es probable en las personas que no toman dosis bajas de antibióticos en forma continua, especialmente durante los primeros 3 a 5 años después del primer episodio de la enfermedad. Las complicaciones cardíacas pueden ser graves, particularmente si hay compromiso de las válvulas del corazón.
Se debe consultar con el médico si se presentan síntomas de fiebre reumática. Debido a que algunas otras afecciones tienen síntomas similares, se requiere de una evaluación médica cuidadosa.
En caso de presentar síntomas de faringitis estreptocócica, se le debe comentar al médico, ya que si la persona en verdad tiene esta enfermedad, necesita ser evaluada y recibir tratamiento con el fin de disminuir el riesgo de desarrollar fiebre reumática.
La mejor forma de prevenir la fiebre reumática es recibiendo un tratamiento rápido para la faringitis estreptocócica y la escarlatina.