Es la neumonía causada por ciertas bacterias a saber: Legionella pneumophila, Mycoplasma pneumoniae y Chlamidia pneumoniae.
Aunque las neumonías atípicas comúnmente han sido asociadas en conjunto con formas de neumonías más leves, la neumonía debido a Legionella, en particular, puede ser muy severa y llevar a que se presenten altas tasas de mortalidad.
Neumonía errante; Chlamydophila pneumoniae
La neumonía atípica debido a Micoplasma y Chlamydophila normalmente causa formas más leves de neumonía y se caracteriza por un curso de síntomas más prolongado, a diferencia de otras formas de neumonía que pueden aparecer más rápidamente con síntomas tempranos más severos.
La neumonía por Micoplasma afecta usualmente a la gente más joven y puede estar asociada con manifestaciones fuera de los pulmones (como anemia y erupciones) y síndromes neurológicos (como meningitis, mielitis y encefalitis). Las formas severas de este tipo de neumonía han sido descritas para todos los grupos de edades.
La neumonía por Chlamydophila ocurre todo el año y representa del 5 al 15% de todas las neumonías. Normalmente es leve y presenta una tasa de mortalidad baja. En contraste, la neumonía atípica debido a Legionella representa del 2 al 6% de las neumonías y tiene una tasa de mortalidad más alta.
Las personas de edad, los fumadores y las personas que padecen enfermedades crónicas y tienen sistemas inmunes debilitados se encuentran en un riesgo mayor para este tipo de neumonía. Asimismo, el contacto con sistemas de aireación contaminados (como sistemas de aire acondicionado infectados) ha sido asociado con la neumonía debido a Legionella.
Las personas sospechosas de tener neumonía deben someterse a una evaluación médica, incluyendo un examen físico completo y una radiografía de tórax, especialmente, dado que en el examen físico no siempre se puede distinguir una neumonía de una bronquitis aguda u otras infecciones respiratorias.
Dependiendo de la gravedad de la enfermedad, es posible que se hagan estudios adicionales, como un conteo sanguíneo completo, hemocultivos y cultivos de esputo.
Cuando se sospecha de ciertas formas de la neumonía atípica, también se pueden ordenar exámenes de orina o un frotis de garganta.
El tratamiento fundamental para una neumonía atípica es la terapia de antibióticos. En los casos leves, la terapia con antibióticos orales en casa puede ser la apropiada, mientras que en los casos severos (en especial comunes con la neumonía debido a Legionella) se puede requerir de antibióticos intravenosos y suplemento de oxígeno.
Los antibióticos con actividad contra estos organismos incluyen: eritromicina, azitromicina, claritromicina, fluorocinolonas y sus derivados (como levofloxacina) y tetraciclinas (como doxiciclina).
La mayoría de los pacientes con neumonía por Micoplasma o Chlamydophilia tienen una respuesta favorable a la terapia con antibióticos, aunque hay una pequeña probabilidad de recurrencia si se usan durante un corto período de tiempo (menos de dos semanas).
En los casos de neumonía debido a Legionella, se presenta enfermedad grave especialmente en las personas de edad y en individuos que padecen enfermedades crónicas y tienen sistemas inmunes débiles. Este tipo de neumonía está asociado con una tasa de mortalidad alta.
Se debe buscar asistencia médica si se presenta fiebre, tos y/o dificultad respiratoria y aunque hay numerosas causas para estos síntomas, es necesario que la persona sea evaluada como caso de neumonía.
No existen métodos probados para prevenir la neumonía atípica y en este momento no se dispone de vacunas para contrarrestar este tipo de neumonías.
Marx JA, Hockberger RS, Walls RM, eds. Rosen’s Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice. 5th ed. St. Louis, Mo: Mosby; 2002.
Cohen J, Powderly WG. Infectious Diseases. 2nd ed. New York, NY: Elsevier, 2004.
Mandell, GL, Bennett JE, Dolin R, eds. Principles of Infectious Diseases. 5th ed. New York, NY: Churchill Livingstone, 2000.
Mandell LA, Wunderink RG, Anzueto A, et al. Infectious Diseases Society of America/American Thoracic Society consensus guidelines on the management of community-acquired pneumonia in adults. Clin Infect Dis. 2007 Mar 1;44 Suppl 2:S27-72.
American Thoracic Society. Guidelines for the management of adults with hospital-acquired, ventilator-associated, and healthcare-associated pneumonia. Am J Respir Crit Care Med. 2005 Feb 15;171(4):388-416.