Es la destrucción y ensanchamiento de las vías respiratorias mayores. Una persona puede nacer con esta afección (bronquiectasia congénita) o la puede desarrollar posteriormente en la vida.
Bronquiectasia adquirida; Bronquiectasia congénita
La bronquiectasia se suele producir por la inflamación recurrente o la infección de las vías respiratorias y se puede presentar en el momento del nacimiento, aunque con mayor frecuencia comienza en la infancia como complicación de una infección o la inhalación de un cuerpo extraño.
La fibrosis quística ocasiona hoy aproximadamente el 50% de todas las bronquiectasias en los Estados Unidos. Algunos de los factores que predisponen a esta enfermedad son: las infecciones pulmonares graves recurrentes (neumonía, tuberculosis, infecciones micóticas), las defensas pulmonares anormales, la obstrucción de las vías respiratorias por un cuerpo extraño o un tumor. También puede ser causada por la inhalación rutinaria de partículas de alimentos al comer.
Los síntomas, a menudo, pueden desarrollarse gradualmente y se pueden presentar meses o años después del hecho que causó la bronquiectasia.
Cuando se escucha el tórax con un estetoscopio, el médico puede percibir unos pequeños chasquidos, crepitaciones, burbujeo, sibilancias, cascabeleo u otros sonidos usualmente en los lóbulos inferiores de los pulmones.
Los exámenes pueden ser:
El tratamiento está encaminado a controlar las infecciones y las secreciones bronquiales, aliviar la obstrucción de las vías respiratorias y prevenir las complicaciones.
Parte de la rutina en este tratamiento es el drenaje diario y regular, con el fin de sacar las secreciones bronquiales. Un terapeuta respiratorio puede enseñarle a los pacientes y sus familias los ejercicios para el drenaje postural y la expectoración efectiva.
Por lo general, se prescriben antibióticos, broncodilatadores y expectorantes para las infecciones. La vacunación en los niños y la vacuna anual contra la gripe ayudan a reducir la probabilidad de contraer algunas infecciones. Asimismo, evitar las infecciones de las vías respiratorias altas, el tabaquismo y la contaminación ayuda a disminuir la susceptibilidad a las infecciones.
Se puede aconsejar la resección del pulmón a nivel quirúrgico para los que no respondan a la terapia o en caso de un sangrado profuso.
Con el tratamiento, la mayoría de las personas pueden vivir una vida normal y sin incapacidades graves.
Se debe buscar asistencia médica si:
El tratamiento oportuno de las infecciones pulmonares puede reducir el riesgo.