¿Cuáles Pasos Siguen?
Ataque cardíaco
Definición
Se presenta cuando el flujo sanguíneo a una parte del corazón se bloquea, impidiendo la llegada de suficiente oxígeno a este órgano. El músculo cardíaco muere o resulta dañado en forma permanente. Los médicos llaman a esto infarto de miocardio.
Nombres alternativos
Infarto de miocardio; Ataque al corazón; Infarto agudo de miocardio
Causas, incidencia y factores de riesgo
La mayoría de los ataques cardíacos son provocados por un coágulo que bloquea una de las arterias coronarias, las cuales llevan sangre y oxígeno al corazón. Si el flujo sanguíneo se bloquea, el corazón sufre por la falta de oxígeno y las células cardíacas mueren.
Con mucha frecuencia, se forma un coágulo en una arteria coronaria que presenta un estrechamiento debido a la acumulación de una sustancia llamada placa a lo largo de las paredes arteriales. (Ver ateroesclerosis.) Algunas veces, la placa se rompe y desencadena la formación de un coágulo.
En ciertas ocasiones, el estrés súbito y abrumador puede desencadenar un ataque cardíaco.
Los factores de riesgo para el desarrollo de arteriopatía coronaria y ataque cardíaco comprenden:
- Ser un hombre de mediana edad
- Diabetes
- Antecedentes familiares de arteriopatía coronaria (factores genéticos o hereditarios)
- Hipertensión arterial
- Edad avanzada (más de 65 años)
- Tabaquismo
- Demasiada grasa en la dieta
- Niveles de colesterol malsanos, especialmente colesterol LDL ("malo") alto y colesterol HDL ("bueno") bajo
Síntomas
El dolor torácico es un síntoma importante de ataque cardíaco. Usted puede sentir el dolor sólo en una parte del cuerpo o puede irradiarse desde el pecho a los brazos, el hombro, el cuello, los dientes, la mandíbula, el área abdominal o la espalda.
El dolor puede ser intenso o leve y se puede sentir como:
- Una banda apretada alrededor del pecho
- Indigestión
- Algo pesado posado sobre el pecho
- Presión aplastante o fuerte
El dolor generalmente dura más de 20 minutos y no se alivia por completo con el reposo o con un medicamento llamado nitroglicerina.
Otros síntomas de un ataque cardíaco pueden ser:
- Ansiedad
- Tos
- Desmayos
- Mareo, vértigo
- Náuseas o vómitos
- Palpitaciones (sensación de que el corazón está latiendo demasiado rápido)
- Dificultad para respirar
- Sudoración que puede ser profusa
Algunas personas (los ancianos, las personas con diabetes y mujeres) pueden experimentar poco o ningún dolor torácico. O pueden experimentar síntomas inusuales (dificultad para respirar, fatiga, debilidad). Un "ataque cardíaco silencioso" es uno que no tiene síntomas.
Signos y exámenes
Un ataque cardíaco es una emergencia médica. Si usted experimenta síntomas, busque asistencia médica de inmediato. Llame al 911 o al número local de emergencias inmediatamente y no trate de conducir usted mismo hasta el hospital.
El médico llevará a cabo un examen físico y auscultará el corazón con un estetoscopio. El médico puede escuchar ruidos anormales en los pulmones (llamados crepitaciones), un soplo cardíaco u otros ruidos anormales.
Usted puede presentar pulso acelerado y la presión arterial puede ser normal, alta o baja.
Los exámenes para evaluar el corazón abarcan:
- Angiografía coronaria
- Tomografía computarizada
- Ecocardiografía
- Electrocardiografía (ECG) una vez o repetida a lo largo de varias horas
- Imágenes por resonancia magnética
- Ventriculografía nuclear
Los exámenes de sangre pueden ayudar a mostrar si usted tiene sustancias producidas por el daño al tejido cardíaco o un alto riesgo de ataque cardíaco. Estos exámenes pueden ser:
- Troponina I y troponina T
- Creatina-cinasa y creatina-cinasa MB
- Mioglobina sérica
Tratamiento
Si usted tuvo un ataque cardíaco, necesitará permanecer en el hospital, posiblemente en la unidad de cuidados intensivos (UCI). Estará conectado a una máquina de ECG, de tal manera que el equipo médico pueda observar cómo está latiendo su corazón.
Las arritmias (latidos irregulares) potencialmente mortales son la principal causa de muerte durante las primeras horas de un ataque cardíaco. Estas arritmias se pueden tratar con medicamentos o desfibrilación/cardioversión eléctrica.
El equipo médico le suministrará oxígeno, incluso si sus niveles de este elemento en la sangre son normales. Esto se hace para que los tejidos del organismo tengan fácil acceso al oxígeno, de manera que el corazón no tenga que trabajar tan duro.
Asimismo, se coloca una vía intravenosa dentro de una de las arterias y a través de ésta se inyectan medicamentos y líquidos. Es posible que se necesite una sonda insertada en la vejiga (catéter urinario), de manera que los médicos puedan observar qué tanto líquido está eliminando el cuerpo.
TERAPIA TROMBOLÍTICA:
Dependiendo de los resultados del ECG, a ciertos pacientes se les puede administrar anticoagulantes dentro de las primeras 12 horas desde que sintieron por primera vez el dolor torácico. Esto se denomina terapia trombolítica y el medicamento se administra primero a través de una vía intravenosa. Los anticoagulantes que se toman por vía oral se pueden prescribir posteriormente para prevenir la formación de coágulos.
La terapia trombolítica no es apropiada para personas que han tenido:
- Sangrado dentro de la cabeza (hemorragia intracraneal)
- Anomalías cerebrales tales como tumores o malformaciones vasculares
- Accidente cerebrovascular en los últimos 3 meses (o posiblemente más)
- Traumatismo craneal en los últimos 3 meses
La terapia trombolítica es extremadamente peligrosa en mujeres que estén embarazadas o personas que hayan tenido:
- Antecedentes de usar anticoagulantes como Coumadin
- Una cirugía o un traumatismo mayor durante las últimas 3 semanas
- Sangrado interno durante las últimas 2-4 semanas
- Úlcera péptica
- Presión arterial extremadamente alta
OTROS MEDICAMENTOS PARA ATAQUES CARDÍACOS:
Muchos medicamentos diferentes se utilizan para tratar y prevenir ataques cardíacos. La nitroglicerina ayuda a reducir el dolor torácico. Usted también puede recibir medicamentos fuertes para aliviar el dolor.
Los medicamentos antiplaquetarios ayudan a prevenir la formación de coágulos. Ejemplos de estos medicamentos son la aspirina y el clopidogrel (Plavix).
Los beta-bloqueadores (como metoprolol, atenolol y propranolol) ayudan a reducir la tensión sobre el corazón y a bajar la presión arterial.
Los inhibidores ECA (IECA), como ramipril, lisinopril, enalapril o captopril, se utilizan para prevenir la insuficiencia cardíaca y bajar la presión arterial.
Los medicamentos reductores de lípidos, especialmente las estatinas (como lovastatina, pravastatina, sinvastatina, atorvastatina y rosuvastatina) reducen los niveles de colesterol en la sangre para impedir que se incremente la placa. Estos medicamentos pueden reducir el riesgo de otro ataque cardíaco o de muerte.
CIRUGÍA Y OTROS PROCEDIMIENTOS
Puede ser necesario un procedimiento, llamado angioplastia, para abrir las arterias coronarias obstruidas y se puede utilizar en lugar de la terapia trombolítica.
La angioplastia con stent (endoprótesis) puede ser un procedimiento que le salve la vida a la persona en caso de estar experimentando un ataque cardíaco. Sin embargo, para personas con cardiopatía coronaria, estudios recientes muestran que el medicamento y la angioplastia con stent tienen iguales beneficios. La angioplastia con stent no ayuda a que la persona viva por más tiempo, pero puede reducir la angina u otros síntomas de cardiopatía coronaria.
Algunas personas pueden necesitar un injerto de revascularización coronaria (CABG, por sus siglas en inglés). Este procedimiento también se denomina "cirugía a corazón abierto". El cirujano toma ya sea una vena o una arteria de otro lugar del cuerpo y la utiliza para crear una derivación de la arteria coronaria bloqueada.
Grupos de apoyo
Ver recursos para enfermedades cardíacas.
Expectativas (pronóstico)
La recuperación después de un ataque cardíaco depende de la cantidad y localización del tejido dañado. El pronóstico es peor si el ataque cardíaco causó daño al sistema de señales que le ordena al corazón contraerse.
Aproximadamente un tercio de los casos son mortales. Si la víctima sigue con vida dos horas después del ataque, es probable que sobreviva, pero puede tener complicaciones. Los casos que no presentan complicaciones pueden recuperarse totalmente.
Generalmente, una persona que haya tenido un ataque cardíaco puede retornar en forma lenta a sus actividades normales, incluyendo la actividad sexual.
Complicaciones
- Coágulo de sangre en los pulmones (embolia pulmonar)
- Shock cardiógeno
- Insuficiencia cardíaca congestiva
- Daño que se extiende más allá del tejido cardíaco (extensión del infarto), llevando posiblemente a la ruptura del corazón
- Daño a las válvulas cardíacas o a la pared entre los dos lados del corazón
- Inflamación alrededor del revestimiento del corazón (pericarditis)
- Latidos cardíacos irregulares, incluyendo taquicardia ventricular y fibrilación ventricular
- Efectos secundarios del tratamiento farmacológico
Situaciones que requieren asistencia médica
Llame de inmediato al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si tiene síntomas de un ataque cardíaco.
Prevención
Para prevenir un ataque cardíaco:
- Mantenga la presión arterial, la glucemia y el colesterol bajo control
- No fume
- Piense en tomar 1 ó 2 vasos de alcohol o vino al día, dado que las cantidades moderadas de alcohol pueden reducir el riesgo de problemas cardiovasculares. Sin embargo, beber cantidades mayores hace más daño que provecho.
- Consuma una dieta rica en frutas y verduras y baja en grasa animal
- Coma pescado dos veces a la semana. El pescado horneado o cocido a la parrilla es mejor que el pescado frito, ya que freírlo puede destruir algunos de los beneficios para la salud.
- Haga ejercicio a diario o varias veces por semana. Caminar es una buena forma de hacer ejercicio, pero antes de comenzar una rutina de ejercicio consulte con el médico.
- Baje de peso en caso de tener sobrepeso
Si usted tiene uno o más factores de riesgo para una cardiopatía, hable con el médico acerca de la posibilidad de tomar aspirina para ayudar a prevenir un ataque cardíaco. Se puede prescribir la terapia con aspirina (75 a 325 mg al día) o un medicamento llamado clopidogrel para mujeres en alto riesgo de sufrir cardiopatía.
La terapia con aspirina se recomienda para mujeres de 65 años o más para prevenir ataques cardíacos y accidente cerebrovascular. Sin embargo, sólo se recomienda si la presión arterial está controlada y el beneficio probablemente supere el riesgo de efectos secundarios gastrointestinales. El uso regular de ácido acetilsalicílico (aspirin ) no se recomienda para mujeres sanas menores de 65 años con el fin de prevenir ataques cardíacos.
Las nuevas pautas ya no recomiendan la terapia de reemplazo con hormonas, las vitaminas E o C, los antioxidantes ni el ácido fólico para prevenir cardiopatías.
Después de un ataque cardíaco, usted necesitará cuidados de control regulares para reducir el riesgo de sufrir un segundo ataque cardíaco. Con frecuencia, se recomienda un programa de rehabilitación cardíaca para ayudarlo a retornar gradualmente a su estilo de vida normal. Siga siempre el plan de ejercicios, dieta y medicamentos recetado por su médico.
Referencias
Anderson JL, Adams CD, Antman EM, Bridges CR, Califf RM, Casey DE Jr., et al. ACC/AHA 2007 guidelines for the management of patients with unstable angina/non-ST-elevation myocardial infarction: a report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines (Writing Committee to Revise the 2002 Guidelines for the Management of Patients With Unstable Angina/Non-ST-Elevation Myocardial Infarction) developed in collaboration with the American College of Emergency Physicians, the Society for Cardiovascular Angiography and Interventions, and the Society of Thoracic Surgeons endorsed by the American Association of Cardiovascular and Pulmonary Rehabilitation and the Society for Academic Emergency Medicine. J Am coll Cardiol. 2007;50:e1-e157.
Antman Em. ST-Elevation myocardial infarction: managemtn. In: Libby P, Bonow RO, Mann DL, Zipes DP, eds. Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine. 8th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsever; 2007:chap 51.
Versión en inglés revisada por: Alan Berger, MD, Assistant Professor, Divisions of Cardiology and Epidemiology, University of Minnesota, Minneapolis, MN. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.










