Es cualquier afección en la que se obstruye el flujo de la bilis del hígado.
Colestasis intrahepática; Colestasis extrahepática
Hay muchas causas de colestasis. La colestasis extrahepática (que ocurre por fuera del hígado) puede ser provocada por tumores, estenosis, quistes, diverticulitis u otro daño en las vías biliares. Otras causas potenciales para este tipo de colestasis son: cálculos en el conducto colédoco, pancreatitis, tumores o seudoquistes pancreáticos, colangitis esclerosante primaria y compresión debido a una masa o tumor en un órgano cercano. Así mismo, pueden existir otras causas.
La colestasis intrahepática (que ocurre dentro del hígado) puede ser causada por sepsis, abscesos bacterianos, drogas, alimentación por vía intravenosa, linfoma, tuberculosis, sarcoidosis y amiloidosis. Otras causas de esta forma de colestasis pueden ser: cirrosis biliar primaria, colangitis esclerosante primaria, hepatitis viral, enfermedad hepática alcohólica, embarazo, síndrome de Sjogren y otros.
Se recomienda remitirse a la colestasis inducida por medicamentos para obtener mayor información acerca de los medicamentos que pueden causar este problema.
Los exámenes que pueden ayudar a diagnosticar esta afección abarcan:
Ecografía
Tomografía computarizada
IRM
Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP) (también puede determinar la causa)
Los exámenes de sangre pueden mostrar niveles de billirubina y fosfatasa alcalina más altos de lo normal.
El tratamiento requiere del estudio de la enfermedad subyacente y se debe suspender el consumo de los medicamentos que se sospeche sean la causa de colestasis.
La recuperación de la persona depende de la enfermedad que cause la afección. La cirrosis biliar primaria, la colangitis esclerosante primaria y algunas formas de hepatitis se pueden tratar hasta cierto punto.
Se pueden colocar stents para abrir las áreas bloqueadas por los cánceres. La colestasis causada por medicamentos generalmente desaparece, pero puede llevar a que se presente insuficiencia hepática.
Se debe buscar asistencia médica si se presenta prurito persistente, si se observa una coloración amarillenta en ojos y piel o si se presentan otros síntomas que sugieran la presencia de colestasis.
Las personas en riesgo se deben hacer vacunar contra la hepatitis A y B, y se debe evitar el uso de drogas intravenosas o compartir agujas.