Es una afección de malabsorción de los alimentos relacionada con una patología o con la extirpación quirúrgica de una gran porción del intestino delgado.
Insuficiencia del intestino delgado
Cuando se extirpan quirúrgicamente áreas del intestino delgado, es posible que no quede bastante área de superficie en el intestino restante para absorber los nutrientes suficientes de los alimentos.
Es probable que esta afección se desarrolle particularmente cuando se extirpa la mitad del intestino o más durante una cirugía. Los factores de riesgo abarcan las enfermedades del intestino delgado que pueden requerir intervención quirúrgica, como la enfermedad de Crohn.. La enterocolitis necrosante es una causa común de este síndrome en los bebés.
El tratamiento tiene como fin aliviar los síntomas.
Es necesaria una dieta rica en calorías y baja en residuos que proporcione las vitaminas y los minerales esenciales. Una dieta baja en residuos es fácil de digerir y absorber. La anemia se trata con vitamina B12, ácido fólico y aumento del hierro en la dieta. Asimismo, se pueden administrar medicamentos para prolongar el tiempo de permanencia de los nutrientes en el intestino delgado.
Frecuentemente se requiere la alimentación parenteral (sonda de alimentación a través de una vena o una sonda estomacal) en caso de que la alimentación normal no esté proporcionado los nutrientes suficientes. Sin embargo, una vez que el paciente se ha estabilizado, se puede hacer un intento para retornar a la alimentación normal.
Esta afección puede mejorar con el tiempo si se presenta como resultado de una cirugía. Normalmente, el mejoramiento de la absorción de nutrientes y la prolongación del tiempo que el alimento demora en el intestino se presentan con la recuperación de la cirugía.
Se debe buscar asistencia médica si se presentan los síntomas que sugieran la presencia del síndrome del intestino corto, particularmente si la persona tuvo una cirugía reciente de los intestinos.