Es un área llena de pus dentro del hígado.
Absceso hepático bacteriano; Absceso hepático
Existen muchas causas potenciales de abscesos hepáticos. Se pueden desarrollar por infecciones abdominales tales como apendicitis, diverticulitis o un intestino perforado. Otras causas pueden ser una infección en la sangre o en el tracto biliar (secreción del hígado), o trauma que causa daño al hígado.
Las bacterias más comunes que causan abscesos en el hígado son: Escherichia coli, Klebsiella, enterococos, estafilococos, estreptococos y Bacteroides.
El tratamiento consiste en una cirugía o en un drenaje percutáneo (con una aguja a través de la piel) del absceso y esto va acompañado de una terapia prolongada con antibióticos. Algunas veces, los antibióticos solos pueden curar la infección.
El índice de mortalidad es de 10 a 30% en pacientes tratados y la tasa es aún mayor en pacientes con abscesos múltiples.
Se puede desarrollar una sepsis potencialmente mortal.
Se debe buscar asistencia médica si se presenta cualquier síntoma de este trastorno.
También si se presenta dolor abdominal severo, confusión o disminución del estado de conciencia, fiebre alta y persistente u otros síntomas nuevos durante o después del tratamiento.
El tratamiento oportuno de las infecciones abdominales u otro tipo de infecciones puede reducir los riesgos, aunque en muchos casos no se pueden prevenir.