Son masas que sobresalen del revestimiento del colon o del recto.
Pólipos intestinales
Los pólipos de colon y de recto generalmente son benignos. Puede haber uno o múltiples pólipos y se vuelven más comunes a medida que la gente envejece.
Con el tiempo, ciertos tipos de pólipos, llamados pólipos adenomatosos, pueden derivar en cáncer. Otro tipo común de pólipo que se encuentra en el colon se denomina pólipo hiperplásico, que generalmente no se transforma en cáncer de colon.
Los pólipos mayores a 1 centímetro tienen mayor riesgo de producir cáncer que los de menor tamaño. Entre los factores de riesgo están:
Los pólipos también pueden estar asociados con algunos trastornos hereditarios, como:
Usualmente no se presentan síntomas. Sin embargo, se pueden presentar los siguientes:
Un examen rectal puede revelar un pólipo que el médico puede palpar. Sin embargo, el examen físico es generalmente normal.
Los exámenes que muestran pólipos son:
Con el tiempo, los pólipos colorrectales adenomatosos pueden terminar en cáncer y deben ser extirpados. En la mayoría de los casos, los pólipos se pueden extirpar al mismo tiempo que se realiza una colonoscopia. Para los pacientes con pólipos, se debe hacer una colonoscopia de seguimiento al cabo de 3 a 5 años para ver si dichos pólipos han reaparecido.
Rara vez, para los casos de pólipos con un alto potencial de volverse cancerosos, el médico puede recomendar una colectomía (extirpación de una parte del colon).
La perspectiva para los pacientes con pólipos colorrectales es excelente, suponiendo que se extirpen los pólipos. Los pólipos que se descuidan se pueden convertir en cáncer con el tiempo.
Los pólipos pueden causar sangrado y, con el tiempo, se pueden convertir en cánceres.
Se debe consultar con el médico si se presenta sangrado rectal.
Se recomienda lo siguiente para reducir el riesgo de desarrollo de pólipos:
Con la colonoscopia, se previene el cáncer de colon al extirpar los pólipos antes de que se puedan convertir en cáncer. Las personas mayores de 50 años deben someterse a una colonoscopia, lo cual hace posible un diagnóstico y tratamiento oportunos. Esto puede reducir las posibilidades de desarrollar cáncer de colon o al menos ayuda a detectarlo en la etapa cuando es más fácil tratarlo. Las personas con antecedentes familiares de pólipos o cáncer de colon pueden necesitar que se les examine a una edad más temprana.
Ver el artículo frecuencia del examen físico para obtener mayores recomendaciones acerca de practicarse una prueba de detección.