Es un trastorno transmitido de padres a hijos por el cual hay altas cantidades de colesterol y triglicéridos en la sangre.
Hiperlipoproteinemia tipo III; Apolipoproteína E deficiente o defectuosa
Esta afección es causada por un defecto genético que provoca la acumulación de grandes partículas de lipoproteína que contienen tanto colesterol como triglicéridos, un tipo de grasa. La enfermedad está ligada a defectos en el gen para la apolipoproteína E en muchas casos.
El hipotiroidismo, la obesidad o la diabetes pueden hacer empeorar la enfermedad. Los factores de riesgo comprenden los antecedentes familiares del trastorno o una arteriopatía coronaria.
Es posible que los síntomas no se observen hasta la edad de 20 años o más.
Pueden aparecer depósitos amarillos de material graso en la piel llamados xantomas en los párpados, la palma de la mano, la planta de los pies o en los tendones de las rodillas y los codos.
Se desarrolla ateroesclerosis. Se puede presentar dolor de pecho inicial (angina) o disminución del flujo sanguíneo a partes específicas del cuerpo, ocasionando ataques isquémicos transitorios del cerebro o arteriopatía periférica.
Los exámenes que se pueden llevar a cabo para diagnosticar esta afección abarcan:
El objetivo del tratamiento es controlar las afecciones subyacentes, como la obesidad, el hipotiroidismo y la diabetes.
La reducción de calorías, grasas saturadas y colesterol pueden disminuir considerablemente los niveles de este último.
Si los niveles altos de colesterol y de triglicéridos continúan a pesar de los cambios en la dieta, el médico puede recomendar un medicamento para bajar el colesterol. Entre los hipocolesterolemiantes están:
Las personas con esta afección tienen un mayor riesgo de padecer arteriopatía coronaria y enfermedad vascular periférica.
Con tratamiento, la mayoría de las personas muestra una reducción considerable en los niveles de lípidos.
La persona debe consultar con el médico si le han diagnosticado este trastorno y:
La realización de pruebas de detección sistemática a los miembros de la familia de aquellas personas con disbetalipoproteinemia puede conducir a una detección y tratamiento tempranos de la enfermedad.
El tratamiento temprano y el hecho de evitar otros factores de riesgo para la enfermedad vascular, como el hábito de fumar, son cruciales para prevenir ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y el taponamiento de los vasos sanguíneos en forma prematura.