El término médico para los niveles altos de colesterol y triglicéridos es trastorno lipídico. Este trastorno ocurre cuando la persona tiene demasiadas sustancias grasas en la sangre, como el colesterol y los triglicéridos, entre otros.
Un trastorno lipídico incrementa el riesgo de ateroesclerosis y cardiopatía.
Trastornos de lípidos; Hiperlipoproteinemia; Hiperlipidemia; Dislipidemia; Hipercolesterolemia; Trastornos lipídicos
El colesterol alto y otros trastornos lipídicos se pueden heredar (transmitir de padres a hijos) o estar asociados con:
Las personas que fuman y que también tienen altos niveles de colesterol tienen un riesgo incluso mayor de sufrir cardiopatía.
Los trastornos lipídicos son más comunes en hombres que en mujeres.
Los exámenes para diagnosticar un trastorno lipídico puede ser:
El tratamiento depende de la edad, la historia clínica, si la persona fuma y de otros factores de riesgo para cardiopatía, tales como:
Existen medidas que cualquier persona puede tomar para mejorar sus niveles de colesterol y ayudar así a prevenir cardiopatías y ataques cardíacos. A continuación se presentan las más importantes.
Si los cambios en el estilo de vida no ayudan o el nivel de colesterol sigue estando muy alto, el médico puede recomendar medicamentos. Existen algunos tipos de medicamentos disponibles para ayudar a bajar los niveles de colesterol y funcionan de diferentes formas. Algunos son mejores para bajar el colesterol LDL, algunos son buenos para bajar los triglicéridos, mientras que otros ayudan a elevar el colesterol HDL.
Los fármacos más comúnmente utilizados para tratar el colesterol alto LDL se denominan estatinas. Otros fármacos que se pueden utilizar abarcan resinas secuestradoras de los ácidos biliares, inhibidores de la absorción del colesterol, fibratos y ácido nicotínico (niacina).
Cuando a un paciente se le diagnostican niveles altos de colesterol, es posible que deba continuar haciendo cambios en el estilo de vida y realizar un tratamiento con medicamentos durante toda la vida. Es igualmente necesario someterse a controles periódicos de los niveles de colesterol en la sangre. La reducción de los altos niveles de colesterol retardará el progreso de la ateroesclerosis.
Entre las posibles complicaciones de los niveles altos de colesterol están:
Se recomienda someterse a controles de los niveles de colesterol más o menos cada 5 años, iniciando entre las edades de 20 y 30 años. Si se tienen altos niveles de colesterol u otros factores de riesgo de cardiopatía, es necesario programar controles de acuerdo con las recomendaciones del médico.
Para ayudar a prevenir los altos niveles de colesterol se recomienda: