Es un bloqueo repentino en uno o en ambos conductos (uréteres) que drenan la orina desde los riñones.
Ver también:
Obstrucción ureteral; Uropatía obstructiva aguda unilateral
La uropatía obstructiva unilateral es causada con más frecuencia por un cálculo renal, aunque cualquier lesión u otra afección pueden causar el trastorno.
Cuando se bloquea el flujo de orina, ésta se represa en los riñones y lleva a que se presente hinchazón renal (hidronefrosis).
Una persona tiene mayor riesgo de padecer uropatía obstructiva unilateral si tiene cálculos y tumores ureterales, cálculos renales y tumores en sitios cercanos como el útero y el cuello uterino.
La uropatía obstructiva unilateral aguda se presenta en 1 de cada 1000 personas.
El médico llevará a cabo un examen físico. La palpación del área abdominal revela un riñón inflamado o sensible y la presión arterial puede estar alta.
Se pueden efectuar los siguientes exámenes:
La hinchazón del riñón o el bloqueo del uréter puede aparecer en los siguientes exámenes:
El objetivo del tratamiento es aliviar o reducir la obstrucción.
Se pueden administrar antibióticos si se presenta infección urinaria.
Los stents (endoprótesis vasculares) o drenajes colocados en el uréter o en un área cercana pueden aliviar los síntomas a corto plazo y la reparación quirúrgica de la causa subyacente de la obstrucción, por lo general, cura el problema.
Es posible que se necesite una cirugía del riñón, incluyendo una nefrectomía, si el funcionamiento de este órgano es deficiente o si hay una infección grave.
El resultado varía. El trastorno puede ocasionar daño permanente al riñón; sin embargo, generalmente no se presenta insuficiencia renal , debido a que el otro riñón continúa funcionando.
Se debe consultar con el médico si se presenta dolor en el flanco u otros síntomas de uropatía obstructiva unilateral aguda, al igual que si empeoran los síntomas durante o después del tratamiento o si se presentan síntomas nuevos.
Si la persona es propensa a los cálculos renales, debe beber abundante agua (6 a 8 vasos por día) para reducir la probabilidad de que éstos se formen.
La investigación sugiere que una dieta baja en sodio y oxalato, y alta en citratos reduce significativamente el riesgo de formación de cálculos renales a base de calcio, por lo que se recomienda la consulta con un nutricionista para obtener mayor información acerca de estas dietas.
Si hay persistencia o recurrencia de cálculos renales, se debe buscar atención médica para identificar la causa e impedir que se formen nuevos cálculos.
Wein AJ.Campbell- Walsh Urology. 9th ed. St. Louis, Mo: WB Saunders; 2007.