Es un problema de coagulación de la sangre causado por la falta de una sustancia (protrombina) que se necesita para que la sangre coagule.
Hipoprotrombinemia; Deficiencia de protrombina
Cuando uno sangra, el cuerpo inicia una serie de actividades que ayudan a que la sangre se coagule, lo cual se denomina cascada de la coagulación. El proceso involucra proteínas especiales, llamadas factores de coagulación, dentro de los cuales está el factor II. Cada reacción del factor desencadena la próxima reacción y el producto final de la cascada es la formación del coágulo de sangre.
Cuando faltan ciertos factores de la coagulación o están muy bajos, normalmente no tiene lugar la reacción en cadena. En este trastorno, el sangrado va de leve a severo.
La deficiencia congénita del factor II es un trastorno hereditario muy raro que se da en familias (hereditario) y que ocasiona una coagulación deficiente de la sangre. Ambos padres deben ser portadores para transmitírselo a sus hijos y el hecho de tener un antecedente familiar de un trastorno hemorrágico es un factor de riesgo.
La deficiencia adquirida del factor II es común y resulta de la deficiencia de vitamina K, enfermedad hepática grave y uso de medicamentos para prevenir la coagulación (anticoagulantes). Los factores de riesgo para la deficiencia de vitamina K incluyen: uso prolongado de antibióticos, obstrucción de las vías biliares y absorción inadecuada de los nutrientes por parte del tracto intestinal ( malabsorción intestinal ). Algunos niños recién nacidos nacen con deficiencia de esta vitamina.
La pérdida de sangre se puede controlar recibiendo plasma fresco o congelado, o concentrados de factores coagulantes en la sangre. Si el trastorno es causado por una falta de vitamina K, entonces la persona deberá tomar dicha vitamina. Hacer el diagnóstico de un trastorno hemorrágico es importante, de manera que el médico pueda tener cuidados adicionales si el paciente necesita una cirugía.
El estrés de la enfermedad se puede mitigar uniéndose a un grupo de apoyo en donde los integrantes comparten experiencias y problemas en común. Ver recursos para la hemofilia.
Cuando la enfermedad se hereda de los padres, se trata de un trastorno hemorrágico de por vida. Si la causa es una enfermedad hepática, el pronóstico depende de qué tan bien se controle el problema hepático; pero si el origen del trastorno es la deficiencia de vitamina K, el problema se puede corregir tomando dicha vitamina.
Pueden presentarse hemorragias cerebrales o craneales.
Se debe acudir a la sala de emergencias o llamar al número de emergencia local (como el 911 en los Estados Unidos) en caso de que la persona presente pérdida de sangre inexplicable o prolongada, o si el sangrado no se puede controlar.
La asesoría genética puede ayudar a los pacientes que tienen trastornos congénitos (al nacer). Cuando la causa es la falta de vitamina K, el uso de dicha vitamina puede servir. Asimismo, el uso prolongado de antibióticos puede ayudar a prevenir problemas.
Hoffman R, Benz E, Shattil S, Furie B, Cohen H. Hematology: Basic Principles and Practice. 4th ed. Philadelphia, Pa: Churchill Livingstone; 2004.
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