Es una disminución de la cantidad de glóbulos rojos en la sangre (anemia), provocada por la deficiencia de folato.
El folato, también llamado ácido fólico, es necesario para la formación y crecimiento de los glóbulos rojos sanguíneos y se puede obtener consumiendo verduras e hígado. Algunos medicamentos, tales como la fenitoína (Dilantin), interfieren con la absorción de esta vitamina. Debido a que el folato no se almacena en el cuerpo en grandes cantidades, es necesario un suplemento dietético continuo de esta vitamina.
En la anemia por deficiencia de folato, los glóbulos rojos son anormalmente grandes y se los conoce como megalocitos o megaloblastos en la médula ósea; por consiguiente, a esta anemia se la puede llamar anemia megaloblástica.
Las causas de esta anemia son: una ingestión deficiente de ácido fólico, enfermedades por malabsorción tales como enfermedad celíaca (esprúe), al igual que ciertos medicamentos. Una relativa deficiencia debida a la creciente necesidad de ácido fólico puede ocurrir en el tercer trimestre del embarazo.
Los factores de riesgo abarcan: una dieta deficiente (que se ve con frecuencia en las personas de bajos recursos económicos, de edad avanzada y en personas que no consumen frutas frescas o verduras), consumir alimentos muy cocidos, alcoholismo (que interfiere con la absorción del folato), antecedentes de enfermedades causadas por malabsorción y el embarazo. La enfermedad ocurre aproximadamente en 4 de cada 100.000 personas.
El objetivo es tratar la causa de la anemia, que puede ser una dieta deficiente o una enfermedad por malabsorción.
Los suplementos vitamínicos de ácido fólico por vía oral o intravenosa se pueden administrar por corto tiempo hasta que la anemia se haya corregido o, en el caso de absorción deficiente por parte del intestino, la terapia sustitutiva puede ser de por vida.
El tratamiento dietario consiste en aumentar la ingestión de verduras y cítricos.
La anemia generalmente responde bien al tratamiento en un período de 2 meses.
Los síntomas de anemia pueden causar incomodidad. En una mujer embarazada, la deficiencia de folato ha sido asociada con anomalías congénitas del tubo neural o defectos de la columna, como la espina bífida, en el bebé.
Se debe buscar asistencia médica si se presentan síntomas de anemia por deficiencia de folato.
La buena ingesta de folato en la dieta en personas de alto riesgo, al igual que los suplementos de ácido fólico durante el embarazo, puede ayudar a prevenir el inicio de esta anemia.