Es un trastorno sanguíneo caracterizado por anemia, con glóbulos rojos que son más grandes de lo normal, y es una afección que usualmente resulta de una deficiencia de ácido fólico o de vitamina B-12.
Las deficiencias de vitamina B-12 y ácido fólico son las causas más comunes de la anemia megaloblástica. Otras causas son leucemia, mielofibrosis, mieloma múltiple, ciertos trastornos hereditarios, medicamentos que afectan la síntesis del ADN como los fármacos para quimioterapia y el consumo excesivo de alcohol, entre otras. Los factores de riesgo están relacionados con las causas. (Ver también anemia perniciosa).
La evaluación del funcionamiento del sistema nervioso puede mostrar reflejos anormales, disminución del sentido de posición y del sentido de vibración si la anemia está relacionada con deficiencia de vitamina B-12.
Los exámenes abarcan:
El objetivo del tratamiento es descubrir la causa de la anemia y éste depende de la causa. Las anemias relacionadas con deficiencias vitamínicas se abordan por separado.
Con tratamiento, se espera un buen pronóstico.
Las complicaciones varían con la causa de la anemia.
Se debe consultar al médico si se desarrollan síntomas.
El consumo adecuado de vitamina B-12 y ácido fólico es beneficioso.