Es un trastorno que involucra inflamación y daño a los huesos y el cartílago de la base del cráneo.
Osteomielitis del cráneo; Otitis maligna externa
La otitis externa maligna es causada por la diseminación de infección a partir de una infección del oído externo (otitis externa, también llamada oído de nadador). La otitis externa maligna es una complicación poco común tanto de la otitis externa aguda como de la otitis externa crónica.
Las personas diabéticas y con sistemas inmunitarios debilitados son particularmente susceptibles a este tipo de otitis.
La otitis externa, causada frecuentemente por bacterias difíciles de combatir como las pseudomonas, es una infección que se disemina desde el piso del conducto auditivo hacia los tejidos adyacentes y a los huesos de la base del cráneo. Los huesos se pueden deteriorar o destruir debido a la infección resultante y a la inflamación. La infección puede propagarse todavía más y afectar los nervios craneales, el cerebro u otras partes del cuerpo.
El médico examinará el oído en búsqueda de signos de una infección del oído externo (otitis externa). La zona de la cabeza alrededor y detrás del oído puede ser sensible al tacto. Un examen neurológico puede revelar compromiso de los nervios craneales.
En caso de haber algún flujo, el médico puede enviar una muestra al laboratorio para realizar un cultivo, con el propósito de buscar hongos o bacterias, generalmente las pseudomonas.
Para buscar señales de una infección del hueso adyacente al conducto auditivo, se pueden realizar los siguientes exámenes:
El principal objetivo del tratamiento es curar la infección. Dicho tratamiento con frecuencia es prolongado, durando varios meses, debido a la dificultad para combatir las bacterias comprometidas en la enfermedad y la dificultad para tratar la infección que está dentro del tejido óseo.
Se administran antibióticos efectivos por períodos prolongados, ya sea por vía intravenosa y algunas veces por vía oral, contra el microorganismo. La terapia con antibióticos debe continuar hasta que una gammagrafía u otros exámenes muestren una disminución en la inflamación.
Algunas veces se necesita practicar el desbridamiento quirúrgico del cráneo para facilitar el drenaje y reducir el deterioro del hueso.
La otitis externa maligna, por lo general, responde positivamente a un tratamiento prolongado, pero puede presentarse de nuevo en el futuro.
Se debe buscar asistencia médica si:
Se debe acudir al servicio de emergencias o llamar al número de emergencia local (como el 911 en Estados Unidos) si se presentan convulsiones, disminución del estado de conciencia, confusión aguda o síntomas similares.
Para prevenir la infección del oído externo se deben secar los oídos cuidadosamente después de la exposición a la humedad, evitar nadar en aguas contaminadas y proteger el conducto auditivo con algodón o lana de cordero cuando se aplican aerosoles y tintes para el cabello (si se es sensible a la otitis externa).
Se debe tratar la otitis externa aguda por completo y no suspender el tratamiento antes de lo establecido por el médico, para reducir el riesgo de que esta infección se transforme en otitis externa maligna.
Después de nadar, se deben aplicar 1 ó 2 gotas de una mezcla de 50% de alcohol y 50% de vinagre en cada oído para ayudar a secarlo y evitar la infección.