Es un grupo de trastornos cerebrales que implica pérdida de la función cerebral.
El accidente cerebrovascular secundario a la estenosis de la carótida ocurre cuando se obstruye el flujo de sangre al cerebro, lo cual generalmente está relacionado con el endurecimiento de las arterias ( ateroesclerosis), en particular las arterias del cuello. De hecho, Estenosis de la carótida significa endurecimiento de las arterias del cuello.
La ateroesclerosis ocurre cuando una sustancia pegajosa llamada placa se acumula en el revestimiento interior de las arterias, lo cual puede bloquear o estrechar dichas arterias. En el sitio de la placa se puede presentar un coágulo y si un pedazo de placa se desprende y viaja a una arteria en el cerebro, puede ocasionar una obstrucción e incluso un accidente cerebrovascular. Los riesgos de este tipo de accidente cerebrovascular son los mismos de la ateroesclerosis.
El accidente cerebrovascular secundario a la estenosis de la carótida es más común en personas mayores y, a menudo, las personas con esta afección presentan enfermedad cardíaca ateroesclerótica o diabetes.
La radioterapia en el área puede también causar estenosis de la carótida.
Un examen puede mostrar:
Algunos exámenes adicionales son, entre otros:
Para el tratamiento específico, ver el artículo accidente cerebrovascular.
Se pueden prescribir medicamentos para:
Es posible que se necesite un procedimiento quirúrgico, llamado endarterectomía carotídea, para retirar la placa de las arterias carótidas (cuello), especialmente si más del 70% de la arteria está obstruida.
El accidente cerebrovascular es una causa importante de muerte en los Estados Unidos, y aproximadamente una cuarta parte de las personas que la padecen mueren por esta causa o sus complicaciones. Cerca de la mitad presenta discapacidades a largo plazo y una cuarta parte recupera la mayoría o todas sus funciones.
Si los síntomas se presentan, se debe acudir a la sala de urgencias o llamar al número de emergencia local (el 911 en Estados Unidos).
Se debe tratar la hipertensión arterial, la diabetes, la cardiopatía y otros factores de riesgo, al igual que dejar de fumar en caso de hacerlo.
El tratamiento para el AIT (ataque isquémico transitorio, "accidentes cerebrovasculares de advertencia") puede prevenir futuros accidentes cerebrovasculares.
La terapia con aspirina (81 mg al día o 100 mg cada dos días) actualmente se recomienda para la prevención de accidente cerebrovascular en mujeres menores de 65 años, en tanto los beneficios superen los riesgos. Dicha terapia se debe considerar en mujeres de más de 65 años únicamente si su presión arterial está controlada y si el beneficio es mayor al riesgo de sangrado gastrointestinal y hemorragia cerebral.