La fuga o filtración de LCR (líquido cefalorraquídeo) es un escape del líquido que rodea el cerebro y la médula espinal.
Hipotensión intracraneal
La duramadre es la membrana que rodea el cerebro y la médula espinal y que contiene el líquido cefalorraquídeo (LCR). La ruptura de la duramadre se puede presentar sin causa, después de ciertas cirugías de la cabeza, el cerebro o la columna, o después de un traumatismo craneal.
La fuga del LCR también puede ser causada por una punción lumbar (punción espinal) o por la colocación de sondas para administrar anestesia o analgésicos epidurales.
Los síntomas generalmente incluyen un dolor de cabeza que empeora al incorporarse y mejora al acostarse. La fuga de LCR debido a una ruptura de la duramadre en la cabeza también puede ocasionar secreción nasal.
El diagnóstico generalmente se basa en los antecedentes de lesión, cirugía o punción lumbar de la persona y se puede tratar de confirmar con una IRM.
Dependiendo de la causa de la fuga, muchos casos se resuelven espontáneamente después de unos pocos días y usualmente se recomienda guardar reposo completo durante algunos días.
El dolor de cabeza se puede tratar con analgésicos y líquidos, y si persiste por más de una semana después de haberse realizado una punción lumbar, se puede llevar a cabo un procedimiento para bloquear el orificio a través del cual se está presentando la fuga de líquido. En la mayoría de los casos, esto hace que desaparezcan los síntomas.
Si se presentan síntomas de infección como fiebre, escalofríos o cambios en el estado mental, es necesario recurrir a una terapia con antibióticos.
El pronóstico es usualmente bueno dependiendo de la causa y en la mayoría de los casos se presenta una curación espontánea sin síntomas perdurables. Si la fuga es ocasionada por un traumatismo craneal o por cirugía, se pueden presentar complicaciones por las afecciones subyacentes. Por otro lado, se debe estar muy atento a una posible infección que también puede causar complicaciones graves.
Se pueden presentar complicaciones si la causa subyacente de la fuga es una cirugía o un trauma y las infecciones pueden causar complicaciones graves como la inflamación del cerebro. La fuga de LCR ocasionada por una punción lumbar usualmente se resuelve de una manera satisfactoria.
Se debe buscar asistencia médica si se presentan síntomas de un dolor de cabeza que empeora al incorporarse, particularmente si la persona ha tenido una lesión reciente en la cabeza, una cirugía o un parto con anestesia epidural.
El hecho de tomar medidas preventivas como utilizar casco al montar en bicicleta o motocicleta puede ayudar a prevenir las lesiones craneales que pueden llevar a que se presente una fuga del LCR.