Es un defecto congénito (presente al nacer) en el cual hay ausencia u obstrucción del orificio anal. El ano es la abertura hacia el recto a través de la cual las heces salen del cuerpo.
Malformación anorrectal; Atresia anal
El ano imperforado puede ocurrir de varias maneras: el recto puede terminar en una bolsa ciega que no se conecta con el colon o puede tener aberturas hacia la uretra, la vejiga, la base del pene o el escroto en los niños o la vagina en las niñas. Es posible que presente una condición de estenosis (estrechamiento) o ausencia del ano.
El problema es causado por el desarrollo anormal del feto y muchas formas de ano imperforado están asociadas con otras anomalías congénitas. Es una afección relativamente común que ocurre en más o menos 1 de cada 5.000 bebés.
Un médico puede diagnosticar esta afección durante un examen físico. Se pueden recomendar estudios imagenológicos.
El bebé debe ser sometido a evaluación para buscar otros problemas, especialmente los que afectan los genitales, las vías urinarias y la columna.
Se requiere reconstrucción quirúrgica del ano y si el recto se comunica con otros órganos, también será necesaria la reparación de estos órganos. Con frecuencia, se requiere una colostomía temporal.
Con tratamiento, el pronóstico es bueno, sin embargo, depende del problema exacto. Es posible que algunos bebés nunca desarrollen un adecuado control intestinal.
Este problema usualmente se descubre cuando se examina al bebé por primera vez. Se debe consultar con el médico si el niño que fue tratado por ano imperforado desarrolla dolor abdominal o no logra tener ningún control intestinal hacia la edad de tres años.
Como en la mayoría de los defectos congénitos, no se conoce prevención alguna.