Se presenta cuando la cabeza femoral en la cadera no recibe suficiente sangre, causando la muerte del hueso.
Osteocondritis deformante juvenil; Enfermedad de Perthes
La enfermedad de Legg-Calve-Perthes generalmente ocurre en varones de 4 a 8 años de edad. Hay muchas teorías con relación a su causa, pero realmente se sabe poco.
Sin suficiente suministro de sangre al área, el hueso muere. La cabeza femoral colapsa y se vuelve plana. Generalmente, sólo una de las caderas está afectada, aunque puede ocurrir en ambos lados.
El suministro de sangre retorna en varios meses, produciendo osteocitos nuevos, los cuales gradualmente reemplazan el hueso muerto en un período de 2 a 3 años.
Durante un examen físico, el médico buscará pérdida del movimiento de la cadera y cojera característica. Una radiografía de la cadera o una radiografía de la pelvis pueden mostrar signos de enfermedad de Legg-Calve-Perthes.
El objetivo del tratamiento es mantener la cabeza femoral dentro del acetábulo. El médico puede denominar esto "contención", el cual se logra manteniendo un buen rango de movimiento de la cadera.
La fisioterapia y los medicamentos antinflamatorios, como el ibuprofeno, pueden aliviar la rigidez en la articulación de la cadera. Cuando la cadera presenta dolor o la cojera empeora, la restricción de actividades como correr puede ayudar a reducir la inflamación. Igualmente, la tracción en las noches puede servir.
Los médicos ya no recomiendan varios meses de reposo en cama.
Cuando estas medidas fallan, se puede requerir de una cirugía que fluctúa desde un simple alargamiento de un músculo de la ingle hasta una cirugía mayor de la cadera para reformar la pelvis. El tipo de cirugía depende de la gravedad del problema y de la forma de la cabeza de la articulación de la cadera.
El pronóstico depende de la edad del paciente y de la gravedad de la enfermedad. En general, cuanto más joven sea la persona cuando la enfermedad comienza, mejor será el resultado.
Los niños menores de 6 años que reciben tratamiento tienen más probabilidades de terminar con una articulación de la cadera normal. Los niños mayores de 6 a 8 años tienen mayores probabilidades de terminar con una articulación de la cadera deforme, a pesar del tratamiento, y pueden desarrollar artritis más adelante.
Más adelante en la vida puede desarrollarse una osteoartritis. La identificación oportuna y el tratamiento apropiado de la enfermedad de Legg-Calve-Perthes pueden minimizar esta complicación.
La persona debe concertar una cita con el médico si su hijo desarrolla cualquier síntoma de este trastorno.