Es la pérdida del movimiento muscular controlable (voluntario) en la cara de un bebé, debido a presión sobre los nervios faciales justo antes o en el momento del parto.
Parálisis del VII par craneal debido a un traumatismo al nacer
El nervio facial (también llamado VII par craneal) de un bebé puede sufrir daño justo antes o en el momento del parto.
La mayoría de las veces, la causa se desconoce. Sin embargo, un parto difícil, con o sin el uso de instrumentos llamados fórceps, puede llevar a esta afección.
Algunos factores asociados con un traumatismo (lesión) durante el nacimiento abarcan:
Sin embargo, la mayor parte del tiempo, estos factores no conducen a una parálisis del nervio facial o a un traumatismo al nacer.
La forma más común de parálisis del nervio facial debida a un traumatismo al nacer compromete únicamente la parte inferior del nervio facial. Esta área controla los músculos que rodean los labios y el defecto se observa sobre todo cuando el bebé llora.
El recién nacido puede tener los siguientes síntomas:
Generalmente, un examen físico es todo lo que se necesita para diagnosticar esta afección. Rara vez, se necesita un estudio de conducción nerviosa. Este examen puede señalar la localización exacta de la lesión nerviosa.
Los exámenes imagenológicos del cerebro no se necesitan, a menos que el médico sospeche de otro problema, como un accidente cerebrovascular.
En la mayoría de los casos, se vigila al bebé muy de cerca para ver si la parálisis desaparece por sí sola.
Los bebés con parálisis permanente necesitan terapia especial.
La afección generalmente desaparece por sí sola.
Ocasionalmente, se presenta parálisis permanente de los músculos faciales en el lado afectado.
El médico generalmente diagnosticará esta afección mientras el bebé está en el hospital. Sin embargo, los casos leves que comprometen sólo el labio inferior pueden no ser vistos al nacer. Posteriormente, uno de los padres, un abuelo u otra persona pueden notar el problema.
Si el movimiento de la boca del bebé luce diferente en cada lado cuando llora, se puede consultar con el médico.
No hay ninguna forma de prevenir las lesiones causadas por presión en el feto. El adecuado uso de fórceps y el mejoramiento en las técnicas obstétricas han reducido la tasa de parálisis del nervio facial.