Son un tipo de movimientos de estremecimiento involuntario.
Los temblores son causados por problemas en los nervios de ciertos músculos y pueden afectar todo el cuerpo o solamente algunas partes (como el temblor en la mano).
Los trastornos en los cuales el temblor es el síntoma primario son:
Otros trastornos, como el mal de Parkinson al igual que otras enfermedades, pueden causar temblores junto con otros síntomas. Igualmente, ciertos problemas médicos como el hipertiroidismo o la enfermedad de Wilson pueden causar temblores.
Los exámenes dependen de la causa que se sospecha produce el temblor. Sin embargo, en la mayoría de los casos se debe llevar a cabo un examen neurológico.
Es posible que no se requiera tratamiento si los temblores son leves y no interfieren con la actividad diaria. Si los temblores son inducidos por medicamentos, la suspensión de éstos generalmente es suficiente, pero nunca se debe suspender un medicamento sin la supervisión médica. Si los temblores son causados por una condición médica como hipertiroidismo, el tratamiento apuntará hacia la condición subyacente y los temblores probablemente mejoren.
El éxito de los medicamentos para tratar los temblores es variable y depende de la respuesta individual. Los medicamentos que pueden reducir los temblores son el propranolol, Mysoline y otros anticonvulsivantes y tranquilizantes leves. La cafeína (en sustancias como el café y gaseosas) y otros estimulantes deben evitarse porque normalmente empeoran los temblores.
Se recomienda cirugía para reducir el temblor si éste es severo y no responde al tratamiento con medicamentos.
Si el temblor es severo puede interferir con ciertas actividades, especialmente las de motricidad fina como la escritura y en ocasiones afecta el habla. Los medicamentos pueden producir efectos secundarios.
Se debe buscar asistencia médica si se presenta un temblor persistente o inexplicable o si los temblores interfieren con el desempeño de las actividades de la vida diaria.