Es la presencia de náuseas y vómitos intensos y persistentes durante el embarazo que pueden conducir a la deshidratación.
Náuseas persistentes en el embarazo; Vómitos persistentes en el embarazo
Casi todas las mujeres experimentan algún grado de "náuseas del embarazo": náuseas y vómitos durante el embarazo, particularmente durante el primer trimestre. Se cree que la causa de las náuseas y el vómito durante el embarazo es una elevación rápida de los niveles séricos de HGC (gonadotropina coriónica humana) secretada por el feto. También se le ha atribuido la causa al incremento de los niveles de estrógenos.
Sin embargo, demasiados vómitos pueden interferir con el aumento de peso necesario para mantener el embarazo y causar deshidratación, la cual puede ser dañina para la madre y el niño. Las náuseas y los vómitos intensos durante el embarazo pueden ser un indicador de embarazo múltiple (gemelos o más), un trastorno de tiroides o, en casos extremadamente raros, una mola hidatiforme.
Se pueden presentar signos de deshidratación como:
Se pueden recomendar exámenes de sangre para buscar mayor evidencia de deshidratación.
Las náuseas que no presentan complicaciones se pueden manejar con alimentos secos, como galletas y comidas pequeñas y frecuentes.
Es importante para la mujer embarazada mantener el consumo de líquidos y se recomienda su ingestión en los momentos del día cuando ella puede sentir menos náuseas. Las aguas de soda u otras aguas efervescentes pueden ser de ayuda.
La medicación para prevenir las náuseas está reservada para los casos en que el vómito es persistente y lo bastante severo como para representar un riesgo potencial para la madre y el feto. Los casos más graves pueden requerir hospitalización y administración de líquidos por vía IV.
Asimismo, se puede necesitar una evaluación para descartar problemas hepáticos o gastrointestinales.
Las náuseas y el vómito generalmente alcanzan su punto máximo entre las semanas de gestación 2 y 12 y se resuelven generalmente alrededor de la segunda mitad del embarazo. Con adecuada identificación de los síntomas y cuidadoso seguimiento, este malestar rara vez representa complicaciones serias para el bebé o la madre.
Los problemas psicológicos o sociales pueden estar asociados con este trastorno del embarazo y, si existen, es necesario identificarlos y abordarlos apropiadamente.
La persona debe buscar asistencia médica si está embarazada y está experimentando náuseas severas con presencia de vómitos.