Es una enfermedad que provoca la acumulación de líquido por debajo de la retina. El líquido se filtra desde la coroides (capa de vasos sanguíneos que se encuentra por debajo de la retina). La retina es la capa de nervios que recubre la pared interna de la parte posterior del ojo. Ésta recibe la información visual de lo que uno ve y la transmite al cerebro.
Retinopatía serosa central
La causa de esta condición se desconoce. La mayoría de los pacientes son hombres adultos jóvenes con personalidades agresivas "tipo A", aunque puede afectar a cualquier individuo.
El estrés parece ser un factor de riesgo en la coroidopatía serosa central y dicha enfermedad también puede ocurrir como complicación del uso de medicamentos esteroides.
El médico puede diagnosticar la coroidopatía serosa central generalmente con una amplia revisión de la retina y lo confirma con una angiografía con fluoresceína, una prueba que suministra imágenes fotográficas de la circulación retiniana después de inyectar un medio de contraste en el torrente sanguíneo.
La mayoría de los casos se resuelven sin tratamiento en uno o dos meses. A los pacientes que presenten una fuga más severa y con mayor pérdida de visión o aquellos en quienes la enfermedad dure más les puede servir el tratamiento con láser para sellar la fuga.
Los pacientes que estén utilizando medicamentos esteroides (por ejemplo, para tratar enfermedades autoinmunitarias) los deben descontinuar de ser posible. Cualquier cambio en el uso de un medicamento esteroide para estas afecciones TIENE QUE hacerse bajo la supervisión de un médico.
La mayoría de los pacientes recuperan su visión normal sin tratamiento. La enfermedad reaparece en aproximadamente la mitad de los pacientes y la posibilidad de un buen pronóstico tiene una proporción similar. Rara vez, los pacientes desarrollan cicatrices permanentes que causen daño a la visión central.
Un número pequeño de pacientes presenta complicaciones con el tratamiento láser que trastornan la visión central, razón por la cual a la mayoría de los pacientes se les permite recuperarse sin tratamiento.
Se debe buscar asistencia médica si los síntomas visuales empeoran.
No se conocen medidas preventivas y aunque existe una relación clara con el estrés, no hay evidencia de que los tranquilizantes sirvan para prevenir o tratar la coroidopatía serosa central.