Un quiste mucoso es un saco indoloro y delgado que contiene un líquido claro y que se encuentra sobre la superficie interior de los labios.
Quiste de retención mucosa; Mucocele; Ránula; Épulis
Los quistes mucosos son comunes. Son indoloros, aunque pueden ser molestos debido a que las personas tienden a estar muy conscientes de las protuberancias presentes en sus bocas. Se cree que estos quistes son producto del acto de succionar las membranas de los labios entre los dientes.
Los quistes mucosos son inofensivos pero, si no se tratan, se pueden organizar y formar una protuberancia permanente en la superficie interna del labio.
Se les denomina ránula cuando se presentan en el piso de la boca y épulis cuando aparecen en las encías.
El saco se puede formar alrededor de las joyas que se han insertado dentro de los labios o la lengua ("piercings ").
Un saco delgado y lleno de líquido aparece en el interior del labio. Dicho saco es azuloso y transparente. El saco es indoloro pero molesto.
El saco también se puede presentar en la lengua, el paladar, dentro de las mejillas, en el piso de la boca o alrededor de perforaciones (piercings ) en labios o boca.
El médico generalmente puede diagnosticar un quiste mucoso simplemente al observarlo.
Con frecuencia, un quiste mucoso se lo puede ignorar, pues tiende a romperse de manera espontánea. Una forma de ayudar a que se rompa es abrir la parte de arriba del saco o ampolla con una aguja estéril. Si el quiste reaparece, es posible que sea necesario extirparlo.
Para prevenir infecciones y daño a los tejidos, NO se recomienda que los padres rompan el saco o ampolla en casa, sino más bien que lo haga el médico. Los cirujanos orales y algunos odontólogos pueden extirpar fácilmente las lesiones en caso de que éstas continúen siendo molestas.
Generalmente no hay complicaciones.
Si se vuelve muy molesto e incómodo, se debe pedir a un médico que examine el quiste durante un examen de rutina.
No hay prevención conocida. Se debe evitar succionar intencionalmente los carrillos o los labios entre los dientes.
Maheu-Robert LF, Andrian E, Grenier D. Overview of complications secondary to tongue and lip piercings. J Can Dent Assoc. 2007; 73(4):327-331.