El cobre es un oligoelemento esencial que está presente en todos los tejidos del cuerpo.
Dieta y cobre
El cobre, junto con el hierro, ayuda a la formación de los glóbulos rojos, así como al mantenimiento de vasos sanguíneos, nervios, sistema inmunitario y huesos saludables.
Las ostras y otros mariscos, los granos enteros, las legumbres, las nueces, las papas (patatas) y las vísceras (riñones, hígado) son buenas fuentes de cobre en la dieta, al igual que las verduras de hoja oscura, las frutas deshidratadas como ciruelas, el cacao, la pimienta negra y la levadura.
Normalmente, las personas obtienen suficiente cobre en los alimentos que consumen. La enfermedad de Menkes (síndrome del cabello ensortijado de Menkes) es un trastorno muy poco común del metabolismo del cobre que está presente antes del nacimiento y ocurre en bebés de sexo masculino.
La falta de cobre puede llevar a que se presente anemia y osteoporosis.
El cobre es tóxico en grandes cantidades. Un trastorno hereditario muy raro, la enfermedad de Wilson, ocasiona depósitos de cobre en el hígado, el cerebro y otros órganos. El aumento de cobre en estos tejidos conduce a hepatitis, problemas renales, trastornos cerebrales y otros problemas.
El centro de Nutrición y Alimentos del Instituto de Medicina (Foodand Nutrition Center of the Institute of Medicine ) ha establecido los siguientes consumos recomendados en la dieta para el cobre:
Bebés:
Niños:
Adolescentes y adultos:
Las mujeres embarazadas y lactantes (que están produciendo leche) necesitan cantidades ligeramente mayores (1000 mcg durante el embarazo y 1300 mcg durante la lactancia). Se recomienda preguntarle al médico sobre la mejor cantidad en cada caso particular.
Trumbo P, Yates AA, Schlicker S, Poos M. Food and Nutrition Board, Institute of Medicine, The National Academies. Dietary reference intakes: vitamin A, vitamin K, arsenic, boron, chromium, copper, iodine, iron, manganese, molybdenum, nickel, silicon, vanadium, and zinc. J Am Diet Assoc. 2001 Mar;101(3):294-301.