Las baterías o pilas de botón son pequeñas, redondas y usualmente se utilizan como fuente de energía para relojes y audífonos. Los niños a menudo ingieren estas pilas accidentalmente o se las introducen por la nariz hasta el fondo, por donde pueden ser posteriormente inhaladas.
Si la persona se introduce la pila por la nariz hasta el fondo y la inhala, se pueden presentar los siguientes síntomas:
La ingestión de pilas puede se completamente asintomática, pero si éstas se atrancan en el esófago o el estómago, se pueden presentar los siguientes síntomas:
Se debe buscar asistencia médica inmediata y NO provocar el vómito en la persona, a menos que así lo indique el Centro de Toxicología o un profesional de la salud.
Se debe determinar la siguiente información:
Se puede llamar al National Poison Control Center (1-800-222-1222) desde cualquier parte de los Estados Unidos. Esta línea gratuita nacional le permitirá a la persona hablar con expertos en intoxicaciones, quienes le darán instrucciones adicionales.
Se trata de un servicio gratuito y confidencial. Todos los centros de toxicología locales en los Estados Unidos utilizan este número. Se recomienda llamar si se tiene cualquier inquietud acerca de las intoxicaciones o la manera de prevenirlas. No tiene que ser necesariamente una emergencia; se puede llamar por cualquier razón, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Ver: Número de emergencia del Centro de Toxicología
Igualmente, se puede llamar a la línea 202-625-3333 de la National Button Battery Ingestion Hotline.
El médico mide y vigila los signos vitales del paciente, incluyendo la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial. Los síntomas se tratan en la forma apropiada. El paciente puede recibir:
Si la pila ha pasado a través del estómago al intestino delgado, el tratamiento normal es verificar a través de una radiografía en uno o dos días para constatar que la pila se esté desplazando a través del tubo digestivo.
Luego, se le debe hacer un seguimiento a la pila con radiografías hasta que salga en las heces. Si se presenta cualquier síntoma, puede ser indicio de que la pila se ha devuelto hacia el estómago y se tiene que retirar con un endoscopio.
La evolución del paciente depende del tipo de pila ingerido y de la prontitud con que se recibe el tratamiento. Cuanto más rápido llegue la asistencia médica, mayor será la probabilidad de recuperación.
Sin embargo, la mayoría de las pilas que son ingeridas pasan a través del tubo digestivo sin causar ningún daño serio.