Este artículo aborda los efectos dañinos de ingerir gasolina o inhalar sus vapores.
Los ingredientes tóxicos en la gasolina son químicos llamados hidrocarburos, los cuales son sustancias que contienen sólo hidrógeno y carbono. Los ejemplos son el benceno y el metano.
Gasolina
Nota: es posible que esta lista no los incluya a todos.
Se debe buscar asistencia médica inmediata y NO provocar el vómito en la persona, a menos que así lo indique el Centro de Toxicología o un profesional de la salud.
Si el químico entró en contacto con la piel o los ojos, se debe enjuagar con abundante agua durante al menos 15 minutos.
Si la persona ingirió el químico, se le debe suministrar agua o leche inmediatamente, a menos que el médico haya dado otras instrucciones. NO se recomienda suministrar leche o agua si el paciente está inconsciente (presenta disminución de la lucidez mental).
Si la persona inhaló el tóxico, se la debe trasladar inmediatamente a un sitio donde pueda tomar aire fresco.
Se debe determinar la siguiente información:
Se puede llamar al número 1-800-222-1222 del National Poison Control Center desde cualquier parte de los Estados Unidos. Esta línea gratuita nacional le permitirá a la persona hablar con expertos en intoxicaciones, quienes le darán instrucciones adicionales.
Se trata de un servicio gratuito y confidencial. Todos los centros de toxicología locales en los Estados Unidos utilizan este número. Se recomienda llamar si se tiene cualquier inquietud acerca de las intoxicaciones o la manera de prevenirlas. No tiene que ser necesariamente una emergencia; se puede llamar por cualquier razón, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Si es posible, se recomienda llevar consigo el recipiente de la sustancia al hospital.
Ver: Número de emergencia del Centro de Toxicología
El médico mide y vigila los signos vitales, incluyendo la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial. Los síntomas se tratan en la forma apropiada. El paciente puede recibir:
La evolución del paciente depende de la cantidad de tóxico ingerido y de la prontitud con que se recibe el tratamiento. Cuanto más rápido llegue la asistencia médica, mayor será la probabilidad de recuperación.
La ingestión de gasolina puede causar daño a los revestimientos de la boca, la garganta, el esófago, el estómago y los intestinos. Si la gasolina ingresa a los pulmones (aspiración), se puede presentar daño pulmonar grave y posiblemente permanente.
El sabor áspero de la gasolina hace que sea improbable que se ingiera en grandes cantidades. Sin embargo, se han presentado algunos casos de intoxicación en personas que tratan de chupar (succionar) gasolina del tanque de un vehículo, utilizando una manguera de jardín u otro tubo. Esta práctica es extremadamente peligrosa y, por lo tanto, no se recomienda.