Es un examen que se realiza en un cuarto oscuro, donde la luz ultravioleta se enfoca sobre el área de interés.
Examen de luz negra; Examen de luz ultravioleta
El paciente se sienta y se apagan las luces. El médico enciende la lámpara de Wood y la sostiene a una distancia de 10 a 12 cm (4 a 5 pulgadas) del área que se va a estudiar, para observar la piel en búsqueda de algún cambio de color. La persona no debe mirar directamente la luz.
No se requiere preparación especial para este examen, pero si se está tratando el área a estudiar con algún medicamento tópico, es posible que no se deba aplicar antes de visitar al médico.
La persona no siente nada durante el examen.
El médico realiza este examen para detectar algunas condiciones como:
Normalmente, la piel no presenta fluorescencia ni brilla bajo la luz ultravioleta.
El médico puede, mediante el uso de la luz, confirmar un diagnóstico de infecciones bacterianas o infecciones micóticas, al igual que entender la causa de la presencia de manchas claras u oscuras en la piel.
No existen riesgos, excepto evitar mirar directamente la luz ultravioleta al igual que evitar mirar el sol.
No se debe realizar ningún lavado antes del examen debido a que esto puede causar un resultado falso-negativo. Igualmente, una sala que no esté lo suficientemente oscura también puede alterar los resultados. Otras sustancias pueden brillar con la luz, por ejemplo, algunos desodorantes, el maquillaje, los jabones e incluso las pelusas pueden ser visibles con la lámpara de Wood.
No todas las infecciones se pueden detectar con la luz, pues algunas especies de hongos y bacterias no contienen químicos fluorescentes.