Es un examen utilizado para detectar trastornos del oído medio.
Timpanograma
Antes del examen, el médico examinará el conducto auditivo externo para asegurarse de que exista una vía despejada hacia el tímpano.
Luego, se coloca un dispositivo en el oído que cambia la presión del aire en éste y hace que el tímpano se mueva de un lado a otro. Una máquina registra los resultados en gráficas llamadas timpanogramas.
Durante el examen, la persona no debe hablar, moverse, ni tragar, ya que tales movimientos pueden cambiar la presión en el oído medio y arrojar resultados incorrectos.
Los sonidos que se escuchan durante el examen pueden ser altos y potencialmente alarmantes, de manera que se requiere un esfuerzo muy grande por parte del persona para evitar la ansiedad y sobresaltarse durante el procedimiento.
Si se va a someter a un niño a este examen, puede ser útil mostrarle la forma como se hace, utilizando un muñeco, ya que mientras más familiarizado se encuentre el niño con lo que le va a suceder y la razón del examen, menor será la ansiedad que experimente.
Puede experimentarse cierto malestar mientras que la sonda está en el oído, pero no se produce ningún daño. La persona escuchará un tono alto a medida que se toman las mediciones.
Este examen mide las respuestas del oído al sonido y a las diferentes presiones.
La presión dentro del oído medio puede variar en 100 daPa (una cantidad muy pequeña). La membrana timpánica debe lucir lisa.
La timpanometría puede revelar cualquiera de las siguientes afecciones:
No existen riesgos.
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