Una TC torácica es una tomografía computarizada del tórax y la porción superior del abdomen.
TC de tórax; tomografía computarizada del tórax; TC de los pulmones
Se le pide al paciente que se acueste sobre una camilla angosta que luego se desliza hasta el centro del escáner. Dependiendo del estudio que se vaya a realizar, puede ser necesario que el paciente se acueste boca abajo, boca arriba o de lado y, en caso de que se vaya a administrar un medio de contraste, se debe colocar un acceso intravenoso (aguja o tubo intravenoso) en una pequeña vena de la mano o del brazo.
Como sucede con la toma de fotografías normales, el movimiento del sujeto hace que se produzcan imágenes borrosas en la TC; por lo tanto, el técnico que opera el escáner le dará instrucciones a la persona acerca de cuándo debe contener la respiración y permanecer inmóvil.
A medida que se realiza el examen, se avanza con el caballete en pequeños intervalos a través del escáner. Los escáneres helicoidales modernos pueden llevar a cabo el rastreo en un movimiento continuo del caballete. Normalmente, el procedimiento completo toma sólo unos cuantos minutos, sin embargo, los rastreos adicionales con intensificación del contraste o mayor resolución harán que el procedimento tome más tiempo. Los escáneres multidetectores más nuevos pueden tomar imágenes de todo el cuerpo, de la cabeza a los pies, en menos de 30 segundos.
El médico puede aconsejar la suspensión del consumo de alimentos y bebidas por 4 a 6 horas antes del examen si se va a utilizar un medio de contraste.
El escáner para TC tiene un límite de peso para prevenir el daño del caballete mecánico, por lo que se recomienda que el médico se ponga en contacto con el operador del aparato si el paciente pesa más de 141 kilos (300 libras).
Dado que el metal interfiere con los rayos X, se le puede solicitar al paciente quitarse las joyas y usar una bata hospitalaria durante el procedimiento.
El procedimiento con rayos X es indoloro y la principal incomodidad se puede presentar con la necesidad de permanecer inmóvil sobre la mesa.
Si se inyecta un medio de contraste por vía intravenosa, puede haber una ligera sensación de ardor en el brazo, sabor metálico en la boca y un calentamiento corporal general, lo cual es normal y generalmente desaparece en unos pocos segundos.
La TC torácica puede recomendarse cuando existe la necesidad de examinar las estructuras dentro del tórax. Éste es un procedimiento no invasivo y presenta un riesgo menor que los procedimientos invasivos (tales como una angiografía o una cirugía exploratoria).
Las indicaciones más comunes para una TC torácica son:
La TC torácica puede revelar muchos trastornos del corazón, pulmones o del área del tórax, incluyendo:
Otras condiciones por las que se puede realizar el examen:
La TC y otros procedimientos con rayos X se controlan y regulan para proporcionar la mínima cantidad de exposición a la radiación requerida para producir la imagen. No se recomienda una tomografía computarizada durante el embarazo, a menos que los beneficios superen los riesgos de la exposición del feto a la radiación. La tomografía computarizada proporciona niveles bajos de radiación.
El medio de contraste utilizado más común es a base de yodo. Una persona alérgica al yodo puede experimentar náuseas, estornudo, vómitos, prurito o urticaria y ocasionalmente causar anafilaxia (una reacción alérgica potencialmente mortal). En las personas con problemas renales, el medio de contraste puede tener efectos tóxicos para los riñones.
Los beneficios de una TC normalmente superan de manera considerable los riesgos de la exposición a los rayos X, y es una de las mejores maneras de observar tejidos blandos, tales como el corazón y los pulmones.