Las radiografías abdominales son imágenes de rayos X del abdomen.
Rayos X del abdomen; Radiografía del abdomen; Placa plana; KUB
El examen lo realiza un técnico en rayos X en la sala de radiología de un hospital o en el consultorio médico. La persona se acuesta sobre la espalda en la mesa de rayos X, donde se colocará el equipo sobre el área abdominal. Se debe contener la respiración mientras se toma la radiografía para que ésta no salga borrosa. Es posible que se le pida a la persona cambiar de posición, de lado o de pie para tomar radiografías adicionales.
Se le debe informar al médico si la persona está embarazada, si tiene un DIU (dispositivo intrauterino) insertado o si le han tomado rayos X con medio de contraste de bario en los últimos 4 días.
Si la persona ha tomado algún medicamento como Pepto Bismol (que contiene bismuto) durante los 4 días anteriores, debe comunicárselo al médico, ya que puede interferir con el examen.
Durante el procedimiento, se lleva puesta una bata hospitalaria. Es necesario quitarse todas las joyas y se debe firmar una autorización.
No se presenta molestia. Las radiografías se toman con la persona estando acostada sobre la espalda, de lado o de pie.
Las radiografías abdominales pueden ayudar a identificar posibles problemas en el sistema urinario como un cálculo renal o un bloqueo o perforación (orificio) del intestino. Los rayos X pueden localizar un objeto que haya sido tragado y pueden ayudar también en el diagnóstico de un dolor abdominal o de náuseas inexplicables.
Los rayos X muestran estructuras normales para cada persona según su edad.
Los hallazgos anormales pueden ser:
Otras afecciones bajo las cuales se puede realizar el examen son:
Hay una exposición baja a la radiación. Los equipos de rayos X se controlan y se regulan para generar la mínima cantidad de exposición a la radiación necesaria para producir la imagen. La mayoría de los expertos consideran que el riesgo es mínimo comparado con los beneficios que se obtienen.
Las mujeres embarazadas y los niños son más sensibles a los riesgos asociados con los rayos X. Las mujeres deben notificar al médico si están o pueden estar embarazadas.
El examen por lo general no se recomienda para las mujeres embarazadas, ya que los ovarios y el útero no se pueden proteger durante los rayos X abdominales debido a su localización.
Los hombres deben tener una pantalla protectora de plomo sobre los testículos para protegerse contra la radiación.