Main Navigation
¿Cuáles Pasos Siguen?
Cáncer pulmonar de células no pequeñas
Nombres alternativos
Carcinomas broncopulmonares no microcíticos; Cáncer de pulmón de células no pequeñas; Carcinomas amicrocíticos de pulmón
Definición
El cáncer pulmonar de células no pequeñas (NSCLC) es el tipo más común de cáncer pulmonar y generalmente crece y se disemina más lentamente que el cáncer pulmonar de células pequeñas.
Existen tres formas de este tipo de cáncer:
- Adenocarcinomas que a menudo se encuentran en el área exterior del pulmón.
- Carcinomas escamocelulares que generalmente se encuentran en el centro del pulmón en un bronquio
- Carcinomas de células grandes que pueden ocurrir en cualquier parte del pulmón y que tienden a crecer y diseminarse más rápidamente que los otros dos tipos.
Causas, incidencia y factores de riesgo
La mayoría de los cánceres pulmonares son causados por el consumo de cigarrillo y el hecho de estar alrededor del humo proveniente de otros (tabaquismo pasivo) también aumenta el riesgo de padecer esta enfermedad. Sin embargo, ha habido casos de personas que no fuman y que nunca han fumado y se han enfermado de cáncer pulmonar.
Una revisión de décadas de investigaciones ha mostrado recientemente que el consumo de marihuana puede ayudar a que las células cancerosas se multipliquen, pero no existe un vínculo directo entre la droga y este tipo de cáncer.
Los altos niveles de contaminación del aire, trabajar con o cerca a químicos o materiales cancerígenos (como los asbestos) y beber agua potable que contenga altos niveles de arsénico pueden incrementar el riesgo de desarrollo de cáncer pulmonar. Así mismo, la radioterapia a los pulmones también puede incrementar este riesgo.
Síntomas
El cáncer pulmonar precoz puede no causar ningún síntoma. Los síntomas que se deben vigilar son:
- Tos que no desaparece
- Tos con sangre
- Dificultad para respirar
- Sibilancias
- Dolor en el pecho
- Pérdida del apetito
- Pérdida de peso involuntaria
- Fatiga
Otros síntomas que pueden deberse a NSCLC son:
- Debilidad
- Dificultad para deglutir
- Anomalías ungueales
- Dolor articular
- Ronquera o cambio en la voz
- Hinchazón de la cara
- Parálisis facial
- Párpado caído
- Dolor o sensibilidad en los huesos
Nota: estos síntomas pueden deberse a otras afecciones menos graves, pero es importante hablar con el médico.
Signos y exámenes
El médico llevará a cabo un examen y hará preguntas acerca de la historia clínica, tales como si la persona fuma y, de ser así, por cuánto tiempo lo ha hecho.
Al escuchar el tórax con un estetoscopio, el médico algunas veces puede oír un líquido alrededor de los pulmones, que podría sugerir, aunque no siempre, la presencia de cáncer.
Los exámenes que se pueden llevar a cabo son, entre otros, los siguientes:
- Radiografía de tórax
- CSC
- Cultivo de esputo
- Gammagrafía ósea
- Tomografía computarizada
- IRM
- Tomografía por emisión de positrones (PET)
- Toracocentesis
En algunos casos, es posible que el médico necesite extraer un pedazo de tejido de los pulmones para su análisis bajo el microscopio, lo cual se denomina biopsia. Existen varias formas de hacer esto:
- Broncoscopia combinada con biopsia
- Biopsia pleural
- Biopsia por punción dirigida por tomografía computarizada
- Mediastinoscopia con biopsia
- Biopsia de pulmón a cielo abierto
- Ecografía esofágica endoscópica (EUS) con biopsia
Si la biopsia revela que la persona en verdad padece cáncer pulmonar, se harán más estudios imagenológicos para determinar la etapa del mismo. Etapa significa qué tan grande está el tumor y qué tan lejos se ha diseminado. El cáncer pulmonar de células no pequeñas se divide en cinco etapas:
- Etapa 0: el cáncer no se ha diseminado más allá del revestimiento interior del pulmón.
- Etapa I: el cáncer es pequeño y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos.
- Etapa II: el cáncer se ha diseminado a algunos ganglios linfáticos cerca al tumor original.
- Etapa III: el cáncer se ha diseminado a tejidos cercanos o se ha diseminado a ganglios linfáticos distantes.
- Etapa IV: el cáncer se ha diseminado a otros órganos del cuerpo como el otro pulmón, el cerebro o el hígado.
Tratamiento
Existen muchos tipos diferentes de tratamiento para el cáncer pulmonar de células no pequeñas:
- Cirugía: para extirpar parte o todo el pulmón.
- Radioterapia: utiliza rayos X potentes u otro tipo de radiación para matar las células cancerosas.
- Quimioterapia: utiliza medicamentos para matar las células cancerosas y detener el crecimiento de las nuevas.
- Terapia con láser: un pequeño haz de luz quema y mata las células cancerosas.
- Terapia fotodinámica: utiliza una luz para activar un medicamento en el cuerpo que mata las células cancerosas.
- Espera vigilante: en casos poco comunes, la persona puede ser monitoreada únicamente hasta que los síntomas cambien.
El tratamiento depende de la etapa en la que se encuentre el cáncer y es posible que se necesite una combinación de medicamentos. Las investigaciones han sugerido que la quimioterapia o una combinación de quimioterapia y radioterapia antes de la cirugía podrían ser el mejor tratamiento para algunos pacientes.
La cirugía a menudo es la primera línea de tratamiento para la mayoría de los pacientes con cáncer pulmonar de células no pequeñas en etapa I y II y algunos paciente con tumores en etapa III. La cirugía puede curar la enfermedad.
La quimioterapia sola con frecuencia se utiliza cuando el cáncer se ha diseminado (etapa IV). Se ha demostrado que esta terapia prolonga y mejora la calidad de vida en algunos pacientes en esta etapa.
Grupos de apoyo
Para buscar recursos e información adicionales, ver grupo de apoyo para el cáncer.
Expectativas (pronóstico)
Las tasas de curación están relacionadas con la etapa de la enfermedad y si a la persona se le puede practicar la cirugía.
- El cáncer en etapa I y II se puede curar con cirugía, algunas veces en más del 50% de los casos.
- Los tumores en etapa III se pueden curar en algunos casos, pero las tasas de curación son mucho más bajas que el cáncer en etapas más tempranas.
- Los pacientes con la enfermedad en etapa IV casi nunca se curan y los objetivos de la terapia son prolongar y mejorar su calidad de vida.
Complicaciones
- Diseminación de la enfermedad por fuera del pulmón
- Efectos secundarios de la cirugía, la quimioterapia o la radioterapia
Prevención
Si la persona fuma, debe suspender el consumo de cigarrillo. Así mismo, se debe tratar de evitar el tabaquismo pasivo. Igualmente, se recomienda consumir una dieta rica en frutas y verduras.
No se recomiendan las pruebas de detección de rutina para el cáncer pulmonar. Se han hecho muchos estudios para mirar la idea, pero los científicos han concluido que, en este momento, las pruebas de detección no ayudarían a mejorar las probabilidades de curación para una persona.
Referencias
Mehra R, Moore BA, Crothers K, Tetrault J, Fiellin DA. The association between marijuana smoking and lung cancer: a systematic review. Arch Intern Med. 2006 Jul 10;166(13):1359-67.
American Cancer Society. Cancer Facts and Figures 2006. Atlanta, Ga: American Cancer Society; 2006.
U.S. Preventive Services Task Force. Lung cancer screening. Ann Int Med. 2004;140:738-739.
Abeloff MD, Armitage JO, Niederhuber JE, Kastan MB, McKena WG. Clinical Oncology. 3rd ed. Orlando, Fl: Churchill Livingstone; 2004:1690-1701.
Versión en inglés revisada por: Rita Nanda, M.D., Department of Medicine, Section of Hematology/Oncology, University of Chicago Medical Center, Chicago, IL. Review provided by VeriMed Healthcare Network.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.







